Washington. El presidente Donald Trump ha emitido una orden ejecutiva que pone fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento, una de sus promesas migratorias más controvertidas. La medida, que entrará en vigor el 19 de febrero de 2025 , busca eliminar el derecho a la ciudadanía para los niños nacidos en territorio estadounidense de padres inmigrantes no ciudadanos.
Esta acción tiene el potencial de alterar profundamente la estructura migratoria del país, afectando a miles de familias inmigrantes que hasta ahora se benefician de esta ley. De acuerdo con la orden ejecutiva, solo aquellos nacidos de padres con ciudadanía estadounidense o estatus migratorio legal podrán acceder al derecho a la ciudadanía.
Las autoridades afirman que la medida apunta a fortalecer la seguridad nacional y reducir el abuso de la migración ilegal, sin embargo, los críticos de la orden señalan que podría tener efectos devastadores para las comunidades inmigrantes y violar principios fundamentales de igualdad y derechos humanos.
Con esta decisión histórica, Trump mantiene su postura firme en la lucha contra la inmigración no regulada, mientras prepara a su administración para implementar uno de los cambios más drásticos en la política migratoria en las últimas décadas.
La decisión promete desencadenar un debate intenso en el ámbito político y legal de Estados Unidos, y podría dar lugar a nuevos desafíos en los tribunales.
